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Exposición futura

Oskar Kokoschka

17.03.2023 - 03.09.2023

El Museo Guggenheim Bilbao presenta, en colaboración con el Musée d’Art Moderne de Paris, una gran retrospectiva del artista austríaco Oskar Kokoschka.

Su obra se despliega a lo largo de todo el siglo XX, comenzando en Viena en el período anterior a la Primera Guerra Mundial. Inspirándose en la vibrante atmósfera de la ciudad, las primeras obras maestras de Kokoschka son radicales en cuanto a motivos y experimentación con el color.


El artista va alejándose cada vez más del estilo plano y decorativo del Art Nouveau vienés, adoptando líneas nítidas y angulosas que otorgan a los cuerpos extraordinarias cualidades. Este nuevo estilo ejerció una gran influencia en algunos de sus colegas, como Egon Schiele, pero también generó estupor en el público de Viena. A partir de 1908, y gracias a Adolf Loos, uno de sus primeros mecenas, el joven artista recibe numerosos encargos para realizar retratos. El siguiente periodo está marcado por su relación corta pero intensa con Alma Mahler, su participación en la Primera Guerra Mundial y su traslado a Dresde en 1916. En las pinturas de este momento destacan los colores penetrantes aplicados con rapidez y yuxtapuestos con maestría para realzar su intensidad. Durante los años siguientes, Kokoschka pasa largo tiempo viajando gracias a su galerista Paul Cassirer, y crea una serie de magníficos paisajes que captan la atmósfera de cada uno de los lugares que visitó.

En 1934 Oskar Kokoschka huye a Praga debido a la inestabilidad que se vive en su país natal. Las pinturas de este periodo muestran a personas en paisajes bucólicos, y por tanto, parecen una vía de escape de la realidad. Kokoschka lleva más lejos este enfoque alegórico en Inglaterra, donde se refugia tras la anexión de Austria por parte del Nacional Socialismo. En el exilio se intensifica el compromiso político del artista, quien había sido calificado de “degenerado” por los nazis.

Tras la guerra, Kokoschka se traslada a Suiza, junto con su esposa Olda, y se convierte en uno de los más vehementes defensores de una Europa unida. En las obras de sus últimos años, Kokoschka regresa a la radical franqueza de sus primeros momentos como enfant terrible de la escena artística vienesa. Pese a que este período creativo ha pasado con frecuencia desapercibido, inspiró de hecho a toda una generación de artistas ávidos de redescubrir el poder de la pintura.

Salas: 205, 206, 207 y 209
Comisarios: Dieter Buchhart y Anna Karina Hofbauer
Sedes: Musée d’Art Moderne de Paris, Museo Guggenheim Bilbao

Oskar Kokoschka
El pintor II (El pintor y su modelo II)
[Der Maler II (Der Maler und Modell II)], 1923
Óleo sobre lienzo, montado sobre madera
85,5 × 130,5 cm
Saint Louis Art Museum, Legado de Morton D. May, 1983