“Den-dena dago lotuta”: formen baitako formak, 1950eko hamarkada
“Estas esculturas están hechas con un alambre continuo […] que envuelve los volúmenes de manera transparente […] y genera formas dentro de formas. […] El alambre debe ser continuo y las configuraciones huecas solo pueden ser configuraciones que crecen de este modo”. —Ruth Asawa
En 1949, Asawa se mudó a San Francisco, ciudad que se convertiría en su residencia permanente. Tras la derogación en California de las leyes que prohibían los matrimonios interraciales, se casó con Albert Lanier, arquitecto y antiguo compañero de Black Mountain, y juntos formaron una familia. Paralelamente, Asawa comenzó a consolidar su carrera artística, dedicándose por completo a experimentar con la construcción de formas, tanto en el espacio —a través de sus esculturas de alambre en bucle— como en el plano, mediante dibujos y grabados.
La incesante búsqueda de nuevas posibilidades dentro de los procesos que Asawa había elegido dio lugar a su motivo escultórico más característico: la “forma continua dentro de otra forma”, que la artista describía como “una forma que está dentro y fuera al mismo tiempo”. En un único lóbulo, una secuencia de esferas se contienen unas a otras, creando una superficie ininterrumpida. Asawa siguió desarrollando este tema en las décadas siguientes, situando la continuidad como eje vertebrador de su trabajo. “Se puede mostrar el interior y el exterior, y el interior y el exterior están conectados —afirmaba—. Todo está conectado, es continuo”.


