Guggenheim

La serie de Karla Tobar Abarca Pinturas entrelazadas incorpora múltiples niveles de significado que la artista ha explorado a lo largo de su carrera. En estas piezas, se produce una simbiosis entre arte y tecnología, donde Tobar Abarca recupera elementos tecnológicos y reinventa un lenguaje pictórico vinculado con lo sensorial y, particularmente, con la vista y el tacto. La iconografía que emplea en estas obras suspendidas tiene su origen en imágenes digitalizadas por ella misma y un grupo de personas que colaboraron recorriendo las calles de varias ciudades con un escáner en la mochila. La acción fue documentada en el vídeo que también se presenta en esta sala. El resultado consiste en una serie de imágenes táctiles creadas por estos dispositivos móviles de escaneado y reinterpretadas por la artista como formas abstractas empleando láminas de plástico. Al haberse retorcido y doblado estos paneles blandos y maleables, y gracias a la tenue iluminación que realza sus pliegues, las Pinturas entrelazadas encarnan la imagen fragmentada realizada a través del gesto corporal y performativo.