Guggenheim

Las obras de L’Hourloupe se distinguen por sus tramas de celdas entrelazadas, muchas llenas de rayas paralelas, a menudo de color rojo, azul y blanco. Este es el ciclo más extenso de Dubuffet, que desarrolla entre 1962 y mediados de los años setenta. Cuando trabajaba absorto en esta serie, el artista afirmó: “La creación real solo comienza en esta fase de producción homogénea e ininterrumpida”. Dubuffet entiende que las interminables aplicaciones del estilo de L’Hourloupe se corresponden con su capacidad para extenderse de manera infinita en el espacio, y concretamente con su potencial para elaborar composiciones “sin límites ni centro, como [. . .] el mar”. La escala de Nunc Stans evidencia esta posibilidad, al tiempo que sugiere una intepretación metafísica complementaria. La locución latina “nunc stans” remite al “eterno presente” y se emplea en filosofía para describir la idea de la existencia de la eternidad al margen de las nociones del tiempo.