Guggenheim

El término inglés cell puede designar, entre otras cosas, “una pequeña estancia en la que se encierra a un prisionero o en la que duerme un monje o una monja” (celda, en español), o bien “la unidad estructural y funcional más pequeña de un organismo vivo” (es decir, una célula). Así pues, su significado se extiende desde un espacio reservado hasta una diminuta parte de un todo mayor. Ambas acepciones se encuentran presentes en las Celdas de Louise Bourgeois. Situadas a medio camino entre un panorama museístico, una escenografía y una instalación, las Celdas abordan la memoria y las emociones, el dolor y la angustia y, de manera particular, el miedo al abandono.

Bourgeois consideraba Guarida articulada (Articulated Lair, 1986, expuesta en la sala 205) como su primera Celda, aunque no utilizaría esta palabra en un título hasta 1991, cuando creó las Celdas I a VI para la exposición Carnegie International. Entonces empleó elementos arquitectónicos, como puertas, ventanas y pantallas de malla metálica provenientes de su propio estudio (que anteriormente había sido una fábrica textil) o de edificios derruidos. Las Celdas I a VI ahondan en el secretismo, el voyerismo y el dolor físico y psicológico.