Guggenheim

“El asombroso ingenio de sus yuxtaposiciones puede arrojar luz sobre los acontecimientos que nos rodean”.
—Rene Ricard, poeta y artista

Aquí, Basquiat empareja personas y objetos mediante ambiguas relaciones con el fin de generar tensión y cuestionar ciertas ideas. Se dice a menudo que Basquiat existió en dos mundos, que fue un insider (perteneció a un entorno concreto) y un outsider (permaneció ajeno a este contexto). Sin embargo, para el artista, la idea de la dualidad era algo complejo, que estaba vinculado no solo con su propia identidad, sino también con los sistemas sociales del dinero y las clases.

En estas obras, Basquiat revisa ciertas ideas existentes sobre lo blanco y lo negro, lo oscuro y lo claro, cuestionando las convenciones y nuestras percepciones acerca del bien y del mal. Algunas de sus pinturas revelan conflictos muy profundos, mientras que otras presentan imágenes de amistad. Al combinar elementos dispares en una misma obra de arte, Basquiat también sugiere que las fuerzas opuestas pueden unirse para crear un todo.