Guggenheim

“En el transcurso de la vida, todos sabemos lo que es una buena y una mala madre. He representado a la buena madre a través de las Nanas; a partir de ahora, me consagraré a su antítesis, a esa madre que no queremos ser.”

Madre devoradora, padre depredador

A comienzos de los años setenta, Saint Phalle comienza a trabajar en su primer largometraje, Papá (Daddy). En este filme experimental, coproducido con Peter Whitehad, se muestra abiertamente el incesto al que la forzó el padre de la artista, así como las relaciones de dominación entre los sexos. Al mismo tiempo, Saint Phalle trabaja en una nueva serie de esculturas, que titula Madres devoradoras. Estas mujeres maduras se muestran en distintos ámbitos y situaciones. Las escenas, aderezadas con diversos elementos, contienen a veces personajes secundarios, y parecen sacadas de un contexto donde lo grotesco pugna con lo terrorífico. Pocos años después de trabajar en las Nanas, Saint Phalle continúa con estas Madres devoradoras la exploración sin complacencia de los roles femeninos que había comenzado diez años antes.