Guggenheim

Aunque en la cima de su carrera Fontana era principalmente conocido como pintor, utilizó el lienzo por primera vez cuando contaba 51 años de edad, quedando durante toda su vida vinculado a la escultura. En la década de 1950 el movimiento conocido como Art Informel o Informalismo había sentado las bases estilísticas de la pintura europea tras la Segunda Guerra Mundial. Fontana era sensible a esta tendencia puesto que su proceso creativo, semipictórico y semiescultórico al mismo tiempo, era similar al del modelado de la arcilla. Al final de los años cincuenta, comienza a trabajar en una serie de esculturas de color titulada Naturaleza en su estudio de la localidad de Albissola. El artista describió aquellas grandes bolas de terracota de aspecto tosco y cubiertas de orificios y cortes  como “una nada, o el comienzo de todo”.