Guggenheim

“Mi vida en Cuba tuvo mucho más que ver con mi psicología posterior. Me condicionó mucho”
Alice Neel: Patricia Hills, Alice Neel, 1983

Nacida en una familia tradicional estadounidense de clase media, Neel trabajó para poder costearse los estudios en la Escuela de Diseño para Mujeres de Filadelfia, donde tuvo la oportunidad de desarrollar sus incipientes habilidades artísticas; durante esta formación, fueron particularmente relevantes para ella el estilo y la filosofía de uno de los profesores más famosos del centro, Robert Henri (1865–1929), cuyo libro The Art Spirit (1923) Neel leyó con avidez. Trabajando a partir de un modelo, Neel fusiona, como Henri, la observación cuidadosa con la sensibilidad pictórica.

En un curso celebrado en la escuela de verano de la Academia de Bellas Artes de Pennsylvania, en Chester Springs, la artista conoce a Carlos Enríquez, que formaba parte de la vanguardia artística e intelectual cubana. En 1925 se casan y pronto ponen rumbo a Cuba, donde Neel vivirá interesantes experiencias formativas, tanto artísticas como políticas. Allí encuentra un ambiente intelectual en plena ebullición, realiza sus retratos más tempranos de personas desfavorecidas, su obra es bien acogida y tiene la oportunidad de presentarla por primera vez en público.