Guggenheim

“Podría haber sido yo. Podría haber sido yo”.
—Basquiat, refiriéndose a la muerte de su amigo Michael Stewart, también artista

Basquiat se identificaba profundamente con las personas a las que representaba en sus pinturas. Sus retratos exploran cuestiones de identidad —la identidad del hombre negro, específicamente—, pero también pueden considerarse como un reflejo del propio artista. Basquiat pintó a aquellos a quienes admiraba y a quienes se sentía próximo, desde sus héroes hasta sus amigos. Las identidades dobles que se aprecian en su trabajo nos hablan de las experiencias que sentía que compartía con las personas a las que representaba.