Guggenheim

“¿Quién no ha querido captar más, captar mejor, captar de otra manera los seres y las cosas, no con palabras, ni con fonemas, ni con onomatopeyas, sino con signos gráficos?”.

En la pintura, Henri Michaux encuentra un medio que lo libera de las palabras, experimentando con un nuevo lenguaje capaz de expresar su mundo interior de forma más directa y espontánea. Así, la obra pictórica de Michaux es de ejecución rápida y dinámica.

Para ello, Michaux trabaja principalmente con materiales muy líquidos, como la tinta y la acuarela, que le permiten una mayor velocidad de movimiento. Realiza composiciones plagadas de ritmos, gestos y signos que a menudo representan figuras identificables, como personas o animales, o también formas abstractas que crea desde el recuerdo de los estados alterados de conciencia que ha experimentado.