Guggenheim

"En Antes de Lo Nuevo, yo manipulaba los objetos. No preservaba su integridad. Pegaba una tetera a unos tubos de plástico o metía un tornillo por detrás de una cafetera. Lo importante de este trabajo es que me liberó de mi propia sexualidad subjetiva. Estaba transportando mi obra al terreno de lo objetivo. Me estaba distanciando de mi propia sexualidad”.

Jeff Koons creció en la era dorada del capitalismo norteamericano, ejemplificado en la proliferación de los bienes de consumo y, sobre todo, de pequeños electrodomésticos que poblaban casi todos los hogares. La publicidad durante los años cincuenta ensalzaba los bienes de consumo que permitían al público estadounidense soñar con una vida doméstica más fácil. Koons eligió intencionadamente estos pequeños electrodomésticos, algunos de los cuales ya empezaban a formar parte de las colecciones de arquitectura y diseño del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, donde el artista trabajaba en aquella época. Para poder construir estos bodegones tridimensionales, Koons altera la integridad de los aparatos y los transforma en artefactos (arte factum) al adosarlos a tubos fluorescentes. Estos hacen alusión a la obra de Dan Flavin y también a los escaparates comerciales, donde aquellos aparatos se convertían en objetos de deseo.