Guggenheim

"Me gusta el aspecto del tiempo. Las cosas no son tan específicas, aunque cada obra representa un determinado momento de la vida de alguien: un trozo de tarta podría representar una boda; los tulipanes son propios de la primavera; un gorro de fiesta simboliza un cumpleaños; un anillo de brillantes quizá por algún aniversario; el corazón de San Valentín… los objetos e imágenes de la serie tienden a tener una escala tan grande porque estos eventos son mayores que nosotros como individuos".

Tomando como punto de partida una invitación que el artista recibe para diseñar un calendario anual, en 1994 Jeff Koons comienza una de las series más largas y técnicamente complejas de su carrera hasta la fecha, Celebración. Para este nuevo proyecto, sacó fotografías y recopiló imágenes relacionadas con vacaciones y momentos memorables, buscando arquetipos fácilmente reconocibles para ilustrar todos los meses del año. Pronto, esta investigación adquirió un cariz más ambicioso y dio lugar a un total de 16 pinturas y 20 esculturas —algunas de ellas todavía en proceso—, cuya complicada ejecución ha llevado al artista años de trabajo e investigación en torno a los procesos y los materiales, y sus posibles aleaciones o composiciones.