Guggenheim

Para realizar la serie Teatros de la memoria, a la que pertenece El malentendido, Dubuffet pinta sobre hojas sueltas de papel, que recorta y, a continuación, combina en composiciones caóticas y enigmáticas. Con los rápidos cambios de tema, escenario e iconografía de estas obras, Dubuffet trata de representar la desordenada actividad mental que entraña la percepción. El artista explica así el efecto que desea crear: “No debemos confundir lo que el ojo aprehende con lo que ocurre cuando la mente lo asimila. [. . .] La mente totaliza; recapitula todos los campos; hace que bailen juntos. Los revuelve, los intercambia; en ella, todo confluye en movimiento. También los transforma y reorganiza a su manera”.