Guggenheim

Artista: Maider López
Curso: 2º
Profesora: Maxux Eceiza
Colegio Ondarreta, Andoain

¿Cuánto ocupamos todos juntos? ¿Cómo nos relacionamos con nuestro entorno y entre nosotros? ¿Cuántos de nosotros necesitamos para ocupar el hueco de la mesa? ¿Y el de la puerta, las escaleras y el área del campo de fútbol? Nos adaptamos los unos a los otros y al espacio, ocupando espacios a los que normalmente no hemos prestado demasiada atención. Espacios y personas: llenamos espacios con nuestros cuerpos trabajando la convivencia al cooperar los unos con los otros; somos parte de un grupo; varias individualidades diferenciadas formamos un todo que necesita de cada uno de nosotros.

Buscamos distintas maneras de relacionarnos con el entorno y con los compañeros de clase. ¿Cómo está distribuida el aula? ¿Es por su funcionalidad? ¿Responde ello a un mejor funcionamiento en la clase? ¿De qué manera nos condiciona su configuración a la hora de movernos y relacionarnos? Más allá de la funcionalidad, ¿podríamos crear diferentes distribuciones del espacio? ¿Qué ocurre si la silla está encima de la mesa o si, en vez de sentarnos en la silla, nos sentamos en la mesa y sujetamos la silla? ¿Qué sucede si nos subimos cada uno a nuestra mesa y luego intentamos estar todos en una única mesa? ¿De qué modo nos estamos relacionando en cada uno de los casos?  Se organizan divertidas y creativas dinámicas que requieren cooperación y coordinación; trabajamos juntos en situaciones inesperadas que transforman la cotidianidad de la clase.

Maider Lopez explica así su proyecto:

“Hemos experimentado y repensado cómo nos sentamos en clase y cómo este hecho afecta a la manera de relacionarnos y de aprender en ella. Cambiamos la distribución de la clase colocando las mesas de una en una, de dos en dos, de cuatro en cuatro o todas juntas, creando una única mesa para el grupo. Con cada nueva configuración, realizamos diferentes actividades y vemos de qué modo esa conformación del aula influye en el tipo de trabajo que realizamos y en cómo nos relacionamos”.

“Llenamos espacios con nuestros cuerpos. Cambiamos la cotidianidad de la clase y tomamos conciencia de nuestra escala y de nuestra relación con el entorno. Nos adaptamos los unos a los otros ocupando espacios a los que normalmente no prestamos atención, a partir de la cooperación y el trabajo de todos juntos”.

Maxux Eceiza:

“La experiencia ha sido muy interesante para mí. Los ejercicios propuestos me han parecido muy enriquecedores para los alumnos. Les ha venido muy bien comprender el concepto de espacio y mejorar la conciencia del propio cuerpo.”

Este es el testimonio de uno de los escolares sobre su experiencia:

“Nos metimos tres personas dentro de un armario y llenamos todo el espacio con nuestros cuerpos. Tuvimos que amoldar los cuerpos unos con otros para llenar bien el espacio. Lo mismo que en el armario en otros sitios: en las escaleras, en la cancha de baloncesto y en las porterías. Lo pasamos muy bien”.