Guggenheim

"Este grupo de obras se basa en la estatuaria que representa diferentes períodos del arte occidental europeo. Cada una de las piezas de la exposición se identifica de manera más o menos específica con símbolos o representaciones de temas concretos que son propios del arte".

En 1986 la prestigiosa galería de Ileana Sonnabend en el SoHo invitó a Jeff Koons a participar en una exposición colectiva. Koons presentó allí una serie de esculturas realizadas en brillante acero inoxidable, que reflejaban arquetipos e imágenes de diferentes personajes de la historia y las englobó bajo el título de Estatuaria. Entre otras piezas, creó un busto a tamaño real de Luis XIV, símbolo de la monarquía absolutista y del arte por encargo de unos pocos privilegiados; también realizó una pequeña escultura con una gran cabeza que representaba a Bob Hope, icono de la cultura de masas del siglo XX; y el busto de una bella mujer italiana, que fue objeto de deseo en una novela del siglo XVII. Todas ellas son "representaciones de representaciones" en las que se han eliminado las referencias concretas a las fuentes originales, de modo que es imposible asociar estas figuras con los modelos que las inspiraron.

El conejo hinchable sin rostro —una de las primeras y más reconocidas creaciones de Koons, que entronca con su trabajo de los años setenta— ahora se transforma en un juguete hinchable de acero inoxidable, siempre lleno de aire y siempre en perfecto estado. El conejo es un arquetipo de múltiples interpretaciones, pues puede tener connotaciones eróticas si se asocia al conejo de Playboy, cargado de contenido sexual, o simbolizar la inocencia infantil si se vincula con el ingenuo conejito de Pascua.