Guggenheim

A finales de los años ochenta, Thomas Struth comenzó a realizar Fotografías de museos, que le permitieron aunar la fotografía y su pasión por la pintura. Pasado y presente se funden en estas imágenes, que indagan en la relación entre conocidas obras de arte y el público. En 1999, una década después de sus primeras Fotografías de museos, Struth retoma el tema. En estas nuevas imágenes la idea original se amplía con diferentes premisas y perspectivas. El autor se introduce como observador en una de ellas; en otro ejemplo, se centra exclusivamente en la obra de arte y en el espacio vacío que la circunda; y hay otra imagen en la que muestra cómo se presenta en solitario una pieza artística en una vitrina montada de un modo cinematográfico, como si fuera un extraño objeto histórico-cultural.