Guggenheim

Cuatro pequeñas pantallas planas montadas sobre un estate muestran cuatro pares de manos en movimiento. Filmadas con una cámara de blanco y negro que detecta bajos niveles de luz, las manos de un niño, un hombre y una mujer de mediana edad y una anciana aparecen como si formaran, lenta y deliberadamente, una serie de gestos predeterminados. Los gestos resultan conocidos y extraños a la vez, por la influencia de diferentes fuentes, desde los mudras budistas hasta ilustraciones inglesas de quirología del siglo XVII. Los movimientos simbólicos de tres generaciones de manos —hijo, padre y madre, abuela— describen una cronología que abarca las acciones paralelas de las personas en el momento presente así como el devenir más amplio de las distintas etapas de la vida humana.