Guggenheim

"Esta experiencia liberadora me brindó, como artista, la oportunidad de crear mis propios objetos en series de obras como Banalidad, donde no trabajaba con readymades directamente, sino que creaba objetos con una cualidad de readymade".

En 1987 Jeff Koons fue invitado a participar por primera vez en el Skulptur Projekte de Münster (Alemania), un evento artístico que se celebra cada diez años. Allí creó su primera instalación en un espacio público, Kiepenkerl, basada en una conocida escultura en bronce con el mismo título que se hallaba en una céntrica plaza de la ciudad y poseía numerosas connotaciones histórico-políticas. Koons realizó un Kiepenkerl del mismo tamaño que el original, pero en acero inoxidable pulido, confiriendo una falsa apariencia de lujo a una escultura popular. Así, el artista actualiza el pasado, utilizando el mismo recurso que en sus dos series anteriores. Sin embargo, las dificultades que planteó la fabricación de esta escultura, que llegó a dañarse durante el proceso de fundición y requirió una reparación drástica, supuso un paso significativo en la relación de Koons con el objeto encontrado o readymade, ya que con Kiepenkerl se liberó de la necesidad de mantener el objeto encontrado intacto, impoluto, sin transformación alguna.