Guggenheim

Georg Baselitz pintó las primeras Pinturas fracturadas en 1966, como continuación del tema de Los Héroes. En ellas, el artista divide el lienzo en dos o tres secciones horizontales y pinta fragmentos del cuerpo separados unos de otros. Si bien están interrelacionadas, las secciones no se unen para formar una figura cohesionada. Baselitz ha comentado al respecto:

He intentado adaptar u ordenar algo que creé de manera inconsciente, apasionada y puramente emocional. Es algo que continúo tratando de hacer. Pienso que las personas más ordenadas son las que se encargan de la contabilidad. Suman, trazando una línea, escriben los números, los sitúan en la parte superior y plasman el resultado en la parte inferior. Creo que ser ordenado es maravilloso. Yo he tratado de trasladar ese carácter a mis pinturas. Ahora bien, es posible trabajar en un gran lienzo, si es lo que se desea, y comenzar por la parte superior o por la base, si es lo que se desea. Normalmente, se comienza desde arriba, luego te detienes y comienzas nuevamente. La sección superior permanece en la memoria, y uno no sabe exactamente dónde se ha detenido, pero sí dónde hay que comenzar nuevamente. De modo que se ha pospuesto. Y todo ello, de manera intencional.