Guggenheim

Lilicoptère es un helicóptero dorado, decorado con miles de abalorios brillantes de strass, cuya cabina está cubierta en el exterior por una extravagante y colorida capa de plumas de avestruz. Una pequeña abertura, a modo de boca, sin plumas, deja al descubierto un interior suntuoso de madera con ornamentos dorados y tapicería bordada con las iniciales de María Antonieta. Esta obra bebe de la estética de la realeza del último período del Antiguo Régimen, rica, glamurosa y audaz, para sugerir una metamorfosis de máquina en animal, el regreso a los orígenes y la inspiración que motivó en el ser humano el deseo de volar.