Guggenheim

A lo largo de su carrera, Holzer ha producido textos que adoptan desde un registro oficial y austero hasta un tono más lúdico y cotidiano. A finales de la década de 1970 y principios de la de 1980 Holzer dispuso carteles por las calles de Nueva York. Con frecuencia, los viandantes añadían en estos soportes sus propias reflexiones, hacían críticas o eliminaban parte de los textos. Con el tiempo, los carteles se deterioraron o fueron arrancados. Holzer también imprimió sus textos en vasos desechables de poliestireno, envoltorios de preservativos y camisetas, irrumpiendo en el mundo corriente y ordinario con sus contenidos provocadores y tiernos. Al ser invitada a trabajar por instituciones de primera línea y edificios de renombre mundial, comienza a realizar obras de ubicación específica, duraderas, a veces permanentes, en piedra o con rótulos led y otros materiales.

Sobre sus obras en piedra, la artista ha comentado: “Valoro y confío en lo efímero e incorpóreo, y en la roca sólida también […] Las palabras grabadas en piedra se pueden tocar, leer con la mano y percibir de otra manera distinta a las escritas en una página. El mármol y el granito bloquean el tiempo, mientras que los paneles electrónicos y las proyecciones tienen otra manera de enviar señales. Al ver bancos en hileras, la gente se puede imaginar salas de espera, juzgados, hospitales e iglesias, para bien y para mal”. Sin embargo, los dibujos empleados en las tallas en piedra presentan un aspecto más frágil, como el de un palimpsesto. En ellos pueden verse anotaciones de la artista y otras marcas derivadas de la transferencia del texto del papel de calco a la piedra.

Holzer continúa produciendo creaciones efímeras, entre las que destacan sus proyecciones lumínicas: obras temporales, diseñadas específicamente para cada espacio, cuyas letras se deslizan por la fachada de un edificio o entre las ramas de un árbol antes de desvanecerse en el cielo nocturno. Sus últimos proyectos también incluyen puntuales mensajes de pérdida, valentía y esperanza que transportan camiones, recorriendo las calles y pasando frente a los principales monumentos de las grandes ciudades de EE.UU.