Guggenheim

Nora Aurrekoetxea Etxebarria trae al primer plano materiales de construcción que normalmente están ocultos y los convierte en soportes en los que incrusta y cuelga anillos y trenzas de estañoo, bronce y plata. En esta obra, los paneles de pladur se acoplan mediante varillas corrugadas, desnudas e incisivas, elementos que se necesitan mutuamente para sostenerse. Por el contrario, los anillos y trenzas —arquetipos que en diferentes culturas denotan determinadas relaciones entre personas— funcionan de manera independiente. El cabello trenzado separado del cuerpo o el anillo sin su dedo pierden presencia corpórea y significado, convirtiéndose en objetos nuevos cuyos origen e historia es preciso adivinar.