Guggenheim

En 1992, Oehlen empezó a realizar pinturas diseñadas por ordenador, caracterizadas por carácter pixelado y su baja resolución. A pesar de sus limitaciones, el potencial técnico de los ordenadores ha creado una serie de reglas y patrones a partir de los cuales el artista puede improvisar. Los programas básicos de dibujo digital posibilitan una nueva forma de abstracción. Oehlen centró su interés en los patrones creados por los movimientos realizados por la mano con el ratón del ordenador, que permitían seguir reflejando el gesto expresivo, personal.

Haciendo gala de su ironía y espontaneidad, el artista define estas pinturas como “biónicas”, aunque realmente tienen un aspecto más primitivo que futurista. Utilizando la jerga del mundo digital, estas imágenes sufren de “sobrecargas de datos”. El uso exclusivo del negro en estos trabajos puede ser interpretado como uno de los desafíos que el artista se plantea.

Estos dibujos surgieron como una serie de motivos realizados en un ordenador portátil, que posteriormente se ampliaron y se imprimieron en un lienzo. Fueron creados mediante una combinación de diferentes técnicas, como impresiones por ordenador, serigrafía y pintura con pincel. Si bien esta fusión de distintos procedimientos es habitual en la actualidad, Oehlen fue un auténtico pionero en la década de los noventa, al adaptar los complejos recursos tecnológicos existentes con la finalidad de idear una técnica apropiada para los pintores de la era digital.