Guggenheim

En 2004 Franca Falletti, directora de la Galería de la Academia de Florencia, invitó a Thomas Struth y a otros artistas a crear una obra de arte como homenaje al David de Miguel Ángel con motivo del 500o aniversario de la escultura. La respuesta de Struth se aleja de la propuesta de las Fotografías de museos, ya que en este caso capta únicamente a los visitantes del espacio expositivo durante la contemplación de la figura. Pese a que se coloca muy cerca del David, Struth no lo incluye en sus imágenes. Este cambio de perspectiva pone el foco en los espectadores y refleja sus reacciones ante la célebre pieza, enfatizando el potencial estético intemporal de la escultura y demostrando que su imperecedero efecto sobre el público no se ha reducido en absoluto por haber sido reproducido de manera masiva. Struth continuó este proyecto con un conjunto de trabajos basados en primeros planos de personas observando a la Madona Benois de Leonardo da Vinci en el Museo Ermitage de San Petersburgo.