Guggenheim

“Para contemplar y comprender estas pinturas, uno debe estar dispuesto a aceptar la dimensión trágica de la vida negra”.
—Bell Hooks, escritora, académica y activista

Al igual que las pancartas que recientemente se han visto en las manifestaciones de la ciudad de Ferguson (Misuri) y por todo EE. UU., las obras de Basquiat insisten en que las vidas de personas negras importan. El artista tuvo que enfrentarse al racismo y la hipocresía social en su vida cotidiana (a pesar de ser una celebridad en el mundo del arte, le resultaba imposible coger un taxi en la ciudad de Nueva York) y canalizó estas experiencias en poderosas pinturas que se inspiran en narrativas de la historia negra y la diáspora africana. Sus cuadros, con sus diferentes capas de significado, exploran la esclavitud y el colonialismo, y al mismo tiempo permiten relacionar aquellas persecuciones históricas con las prácticas racistas actuales, como la brutalidad policial. Al ahondar en estos temas, Basquiat se convierte en agente del cambio.