Guggenheim

En este espacio se puede contemplar un conjunto de obras que resume las diferentes escalas en las que Alberto Giacometti trabaja a partir de 1938. Antes de su época surrealista, había explorado numerosas variaciones de la forma y dimensiones de las bases de sus esculturas, que son parte integrante de la propia obra. En 1957 prosigue esta indagación en la escala y la figura humana con La pierna (1958), una monumental pieza encaramada a un pedestal sumamente alto. Su tamaño y su estado fragmentado nos recuerdan a la escultura antigua, una influencia que también hallamos en la serie de estelas, cuyas elevadas bases, similares a columnas, aparecen coronadas por bustos masculinos, como en Gran cabeza (1960).

Hombre que camina (1960) es la obra más conocida de Giacometti y una de las esculturas más célebres del siglo XX. En la década de 1930 había creado Mujer que camina, una figura femenina dando un paso adelante exquisitamente esbozado, y a partir de ese momento, había centrado su atención en la representación de ese gesto, inspirándose en la tradición de las estatuas egipcias. El artista es consciente de que ve a la mujer únicamente como una estatua desproporcionada e inmóvil, ídolo de la existencia, mientras que el hombre está en movimiento, avanzando con paso firme.

En 1959, retoma este motivo, que ya había aparecido en su escultura en 1947, para un conjunto monumental en una plaza situada frente al Chase Manhattan Bank, en Nueva York. Aunque finalmente el proyecto no llegó a culminarse, permitió que Giacometti creara las obras más grandes de toda su carrera, entre ellas Hombre que camina, que formaba un conjunto con una Gran cabeza y una Mujer alta que medía más de 2,50 m de alto.