Guggenheim

“Se basa en ese famoso poema de Lorca en el que el verso ‘A las cinco de la tarde’ se repite una y otra vez. Es un bonito y largo poema sobre un amigo torero que muere. No he visto una corrida en mucho tiempo —creo que solo he visto tres o cuatro en mi vida—, pero cuando ves una, se queda grabada en tu mente para siempre”.

Francis Bacon*

Bacon expresó en numerosas entrevistas su interés por las corridas de toros y su admiración hacia Francisco de Goya. De hecho, llegó a seleccionar la obra del maestro español Don Andrés del Peral para una exposición que comisario con fondos de la National Gallery de Londres en 1985. Goya ejecutó cincuenta dibujos preparatorios en tiza roja para su Tauromaquia, en la que empleó el grabado al aguafuerte, a la aguatinta, a la punta seca y al buril. Si bien el tema principal de esta serie es la evolución de las corridas de toros, el posicionamiento de Goya con respecto a esta cuestión ha suscitado recientemente un interesante debate entre los historiadores del arte.

 * Art International, Autumn 1987, p. 30 (interviewed by M. Peppiatt).