Guggenheim

En 1957 Krasner decidió ocupar el estudio de Pollock en el granero de Springs. A partir de aquel momento, podría trabajar en obras de un tamaño sin precedentes, clavando directamente en la pared piezas de lienzo sin bastidor. Como entonces padecía insomnio, trabajaba por la noche, restringiendo su paleta a blanco y ocre, ya que no le gustaba aplicar el color con luz artificial. El ocre confiere a sus obras una cualidad orgánica, mientras que las finas capas de pintura le permitían permanecer fiel a su “impulso original”.

Su amigo el poeta Richard Howard calificó estas obras como “Viajes nocturnos” y la artista explicó que algún título, como Ataque al plexo solar, era “embarazosamente realista”: “Había tenido el encontronazo con Greenberg, mi madre había fallecido poco antes […]. Fueron tiempos difíciles”, reveló. El “encontronazo” al que alude se debió a que el influyente crítico Clement Greenberg decidió cancelar una exposición de Krasner porque no le gustaba el rumbo que había tomado su pintura. En lugar de abandonar la serie, la artista se sumergió de lleno en ella y, cuando expuso las obras resultantes en la Howard Wise Gallery, en 1960 y 1962, logró un notable éxito.