Guggenheim

"1930–31 en Asia. Finalmente, su viaje [...] India [...] Indonesia, China [...] son países sobre los que deberá pensar y reflexionar durante años".

Siendo muy joven, Henri Michaux descubre que, para avanzar en su proceso de autoconocimiento, primero necesita liberarse de las barreras socioculturales que condicionan su forma de pensar. Esto le llevará a explorar las culturas no occidentales y el arte primitivo, y a convertirse en un incansable viajero que recorrerá varios continentes. De entre todos sus viajes, el que hizo a Oriente entre 1930 y 1931 será el más determinante para su obra. Conoció entonces países como la India, China y Japón, y dejo constancia de ello en el libro Un bárbaro en Asia. A raíz de este periplo, desarrollaría un gran interés por el arte, la cultura y la filosofía orientales, que le acompañará toda su vida.