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París, 1880. El astrónomo Camille Flammarion propone usar la ciencia como herramienta para acceder a los misterios del universo
Camille Flammarion popularizó la ciencia a través de sus publicaciones. Su obra fundamental, Astronomía popular, que salió a la luz en 1880, fue muy bien recibida por las clases medias francesas. El astrónomo propuso unir la ciencia y la religión, definiendo el espiritismo (el estudio de ciertas fuerzas ocultas) como "la religión científica".

"Para los caballeros", afirma Flammarion, "el espiritismo no es una religión, sino una ciencia. Una ciencia de la cual aún apenas sabemos los motivos (…). El tiempo de los dogmas se ha superado. La Naturaleza abraza al Universo, y a Dios mismo".

El fin de siglo fue un período en el que la ciencia y las creencias religiosas parecían incompatibles. De hecho, muchos científicos rechazaban la existencia de Dios y del alma. Flammarion, en cambio, propuso una visión que conectaba la ciencia con la religión.