Guggenheim

Cuando en agosto de 1952 Lygia Clark regresó a Río de Janeiro, el Arte Concreto estaba comenzando a desarrollarse en Brasil, primero con la creación del Grupo Ruptura en São Paulo en 1952 y, posteriormente, con la del Grupo Frente en Río de Janeiro en 1954. Clark se unió a este segundo, junto con sus contemporáneos Aluísio Carvão, Willys de Castro, Hélio Oiticica, Lygia Pape e Ivan Serpa. Al igual que su equivalente en São Paulo, el Grupo Frente absorbió las ideologías del Arte Concreto europeo y asumió los estrictos principios de la forma pura y la objetividad, que se oponían al naturalismo y la figuración dominantes en la modernidad brasileña de la primera época. En particular, Clark adoptó una estética geométrica única en diálogo con el auge de la moderna Abstracción Geométrica de Brasil y participó en las exposiciones colectivas del grupo entre 1954 y 1956.

En esta sección se exponen las precisas composiciones geométricas que Clark creó en 1953 y otras series importantes que la impulsaron a cuestionar las convenciones espaciales del plano, como Descubrimiento de la línea orgánica (1954) y Rompiendo el marco (1954). Además, en esta sección se muestran en vitrinas tres modelos arquitectónicos que se han conservado, Maquetas para interior (1955), reflejo del concepto que la artista tenía de un espacio dinámico. Como consecuencia, en cierto modo, de la influencia de sus antiguos maestros Fernand Léger y Roberto Burle Marx, estas maquetas ponen de manifiesto las investigaciones de Clark sobre la relación entre arte y arquitectura, que posteriormente se plasmarían en las pinturas de caballete de estructuras lisas, planas y modulares que componen su serie Superficies moduladas (1955). Clark había adoptado ya en 1956 un cromatismo más vibrante y variado, que se extendía en composiciones abstractas con formas en zigzag y diagonales, ángulos agudos y patrones rítmicos.