Guggenheim

La “Cámara de las maravillas” de esta sala ilustra la gran versatilidad de Bourgeois: contiene obras de distintos formatos y materiales que su autora creó entre 1943 y 2010. En una exposición caracterizada por los grandes espacios, esta colección de pequeñas esculturas, maquetas y dibujos ofrece una visión de conjunto de la producción de la artista, y de sus obsesiones y preocupaciones. Todas estas obras tienen en común la estructuración del espacio doméstico, del espacio físico, del espacio aislado y del espacio simbólico. Para Bourgeois, la arquitectura es un medio activo, que le permite explorar sus recuerdos, descubrirse a sí misma y exorcizar sus demonios.

Su obsesión con el espacio, tanto real como simbólico, se hace patente en cada escultura. En las piezas denominadas Mujer casa (Femme maison), el espacio adquiere la forma de un edificio imaginario. Sin embargo, en La rectoría (The Rectory, 2002) el edificio es real. El cuerpo femenino puede ser una celda o, como en las esculturas llamadas Guarida, un escondite o madriguera.

Bourgeois creó sus primeros objetos escultóricos entre mediados y finales de los años cuarenta. Los Personajes (Personages) se componen de unas 80 esculturas de madera, muchas de las cuales fueron fundidas en bronce posteriormente por la artista. El título de esta serie proviene del término francés “personne”, que, además de “persona”, significa “nadie”. Algunas de estas esculturas hacen referencia a personas que formaron parte del pasado de Bourgeois en Francia, antes de que emigrara a Nueva York en 1938.

Los Personajes, dispuestos en pequeños grupos y guardando relación unos con otros, generan una atmósfera psicológica muy intensa. Su interacción espacial —la cercanía o la distancia existente entre ellos— y su relación con el visitante convierten a los Personajes en una contribución inusualmente temprana al género artístico del ambiente y la instalación.