Guggenheim

Gu Dexin es la conciencia de su generación. Su friso de 35 paneles contiene once frases escritas en caracteres del color rojo bermellón típico de los letreros oficiales y las campañas políticas. En el texto se repite lo siguiente:

Hemos matado a gente hemos matado a hombres hemos matado a mujeres hemos matado a ancianos hemos matado a niños hemos comido a gente hemos comido corazones hemos comido cerebros humanos hemos pegado a gente hemos dejado a gente ciega a golpes hemos golpeado a gente en la cara hasta partírsela

Para un observador chino, estas frases, mezcladas pero reconocibles a lo largo de la repetición, evocan la obra maestra del escritor moderno Lu Xun, Diario de un loco (1918), en la que el protagonista poco a poco se da cuenta de que está rodeado de caníbales. Esta historia constituía una crítica velada a una cultura que antepone a la colectividad frente al individuo. El sujeto de las frases de Gu es un “nosotros” sin especificar que asume la responsabilidad de cada uno de estos actos impensables, implicando al espectador en la violencia moral subyacente al orden social. Con nosotros, Gu quiere decir “todos nosotros”.