Guggenheim

Habitación roja (Niño) [RedRoom (Child)] y Habitación roja (Padres) [Red Room (Parents)], ambas de 1994, son las únicas Celdas de la serie emparejadas entre sí. Para la artista, el color rojo simboliza sangre, violencia y peligro, vergüenza, celos, maldad y culpa. La estructura exterior de estas obras está construida con puertas viejas procedentes de un tribunal de Manhattan.

Habitación roja (Niño) alberga elementos asociados a la infancia de la artista: los husos rojos y azules, y las agujas, por ejemplo, traen a la memoria el taller de tapices de su familia; las manos infantiles sobre las del adulto sugieren un deseo de seguridad; y el par de manoplas con las palabras “moi” [yo] y “toi” [tú] bordadas refuerzan ese anhelo. Recuerdos, objetos misteriosos, formas en espiral y artículos cotidianos se combinan para crear una composición muy evocadora, que parece un retrato psicológico.

Por su parte, en comparación con Habitación roja (Niño)Habitación roja (Padres) muestra un espacio más ordenado. La cama, un lugar de intimidad y sexualidad, está flanqueada por las esculturas de mármol de dos torsos desnudos parcialmente cubiertos con telas. Sobre el lecho, la funda de un xilófono y un tren de juguete sugieren la presencia de un niño. A ojos infantiles, la sexualidad es un misterio que se suele ocultar. Entre las dos almohadas de los progenitores, de la misma forma que un niño se acurrucaría entre sus padres, se sitúa un tercer almohadón, en el que aparecen bordadas las palabras “Je t'aime” [te quiero].