Guggenheim

En una pequeña sala una columna de madera, que va de suelo a techo, tiene un hueco en el centro ocupado por dos monitores sin carcasa, montados en los tramos superior e inferior de la columna, enfrentados y separados por cinco centímetros; en cada monitor, una imagen de vídeo en blanco y negro.

La estructura en forma de columna se halla en una pequeña alcoba. Está hecha de madera y se extiende de suelo a techo. A la altura de los ojos del espectador, la columna se interrumpe y queda dividida en dos partes. En esa abertura se sitúan, enfrentados a cierta distancia y sin contacto, dos monitores en blanco y negro sin carcasa. En el monitor superior aparece un primer plano de una anciana a punto de morir y en el inferior, un primer plano de un bebé recién nacido. Son imágenes sin sonido. Como la superficie de los monitores es de vidrio, en cada uno de ellos se refleja la imagen que emite el otro, como si la vida y la muerte se reflejaran y se contuvieran la una a la otra.