Guggenheim

En su primera etapa como artista, Lygia Clark abordó, mediante dibujos al carboncillo y pinturas al óleo, temas tradicionales como el retrato, el bodegón, los interiores domésticos o del estudio, el paisaje y la arquitectura. Estas obras ilustran el temprano tratamiento de la línea, la forma, el color y el espacio desarrollado por Clark, que serviría como base sustancial de sus creaciones posteriores. La formación extraacadémica de Clark con los artistas modernos brasileños Roberto Burle Marx y Zélia Ferreira Salgado también aportó elementos clave a sus primeras obras, como un cromatismo autóctono, la forma estilizada y la planitud de la superficie.

Clark siguió desarrollando su característico enfoque de la abstracción durante su corta estancia en París, entre 1950 y 1952, cuando estudió brevemente pintura con los maestros modernos Fernand Léger y Árpád Szenes; este último había vivido como exiliado en Río de Janeiro con Maria Helena Vieira da Silva entre 1940 y 1947. La producción de Clark a partir de 1952 engloba desde dibujos al grafito y pinturas de arquitecturas hasta composiciones cromáticas modulares de geometrías prismáticas y agudas formas triangulares. Antes de que regresara a Río de Janeiro, en junio de 1952 se celebró su primera muestra individual en L’Institut Endoplastique de París, donde es muy probablemente que se exhibiera una selección de las obras incluidas en esta sección.