Guggenheim

En 1997 Thomas Struth colabora con el videoartista Klaus vom Bruch en la creación de un vídeo para el cual graban escenas independientes en distintos lugares del mundo que después reúnen en el montaje. Como estas imágenes se registraron con cámara fija, en las secuencias de grandes aglomeraciones el individuo se hace prácticamente invisible o se percibe solo fugazmente. Las cuatro proyecciones con sonido original muestran los escenarios cotidianos de culturas diversas junto con otros fenómenos habituales en la gran ciudad, como las prisas y los encuentros o agrupaciones casuales. Esta obra también aborda la accesibilidad a ciertos lugares exóticos y los viajes en general en la época del turismo masivo y la consiguiente avalancha de fotos de vacaciones como fenómeno social. Aunque la idea original era presentar las escenas individuales en grandes pantallas de vídeo en espacios públicos de Berlín —como sucede con la publicidad— para enfrentar a los viandantes locales con los de otros lugares del mundo, finalmente no fue posible por motivos técnicos.