Guggenheim

Rendición (Surrender) es un díptico que consta de dos pantallas planas montadas verticalmente en la pared, una sobre la otra. En ellas se ven imágenes de un hombre y una mujer, cada uno en una pantalla. Sus posiciones alternan entre la pantalla superior y la inferior con cada ciclo de la reproducción audiovisual. Las figuras aparecen de la cintura para arriba, estando la de la pantalla inferior invertida respecto a la superior, lo que sugiere una imagen especular.

El hombre y la mujer interpretan tres formas de postración sincronizadas, de creciente duración e intensidad emocional. En un principio, ello parece acercarles físicamente, como si fueran a abrazarse o besarse. Sin embargo, en sus acciones se advierte, en la parte inferior de la pantalla, la presencia de agua, en la que se sumergen de cara. Cuando emergen, su aflicción y su angustia parecen haber aumentado con las ondulaciones que ellos mismos han provocado en la superficie del agua. Cuando la imagen de sus cuerpos también se rompe en formas que fluctúan y ondulan, nos damos cuenta de que hemos estado mirando sus reflejos en el agua y no sus verdaderos cuerpos. Esa “imagen de la imagen” se torna más distorsionada y violenta cada vez que las figuras se sumergen en el agua, hasta que, finalmente, la intensidad emocional y física alcanza su punto álgido y sus formas visuales se desintegran en formas abstractas de luz y color puros.