Guggenheim

En esta sala, Neto lleva aún más lejos su afirmación de la conexión existente entre los seres humanos. El núcleo de esta instalación está constituido por objetos de la vida cotidiana, en torno a los cuales se han dispuesto varias bolsas de papel que contienen cuentas de cristal.

Desde el primer día de la exposición, el visitante podrá intercambiar alguno de estos objetos centrales por otro que traiga consigo (que no podrá superar los 30 x 30 cm de base). De este modo, a lo largo de la duración de la muestra, los artículos irán cambiando gracias a la participación del público. Estos objetos, provenientes de cualquier lugar, se dispersarán por la ciudad, o quizá por todo el mundo. Así, el visitante se convierte en partícipe de la obra.

Para la creación de esta instalación, Neto se inspiró en el auge de las redes de intercambio que han surgido en el mundo como respuesta a las limitaciones que impone el sistema económico. Al realizar trueques, damos más importancia a la justicia, a la equidad y a los valores humanos básicos, y tenemos más en cuenta nuestras necesidades, las necesidades de otras personas y del planeta que todos compartimos.

De martes a domingo, a determinadas horas, los orientadores del Museo gestionarán los intercambios de objetos de la instalación Trueque trueque y darán más información a los visitantes sobre las obras expuestas y sobre el artista.