Guggenheim

Alyson Shotz cursó un Máster en Bellas Artes en la Universidad de Washington en Seattle, y se licenció en Bellas Artes en la especialidad de pintura en la Rhode Island School of Design en 1987, tras estudiar brevemente Geología en la Universidad de Colorado. De esa época, la artista aún conserva su interés por la investigación científica en torno a la naturaleza del espacio. Desde sus primeras creaciones escultóricas a mediados de los años noventa, la obra de Shotz se caracteriza por el uso de múltiples materiales —sintéticos, textiles, metales— con los que explora nuestros modos de percepción del espacio, los límites de la experiencia y los fenómenos físicos elementales como la gravedad, la tensión y el movimiento. En una declaración reciente, la artista comentaba los últimos descubrimientos científicos según los cuales la materia solo constituye un 4% de la masa existente en el espacio: “Mi trabajo comenzó con una pregunta sobre el espacio: ¿qué es?, ¿de qué está hecho?, ¿cómo conforma todo lo que vemos a nuestro alrededor? La sustancia del espacio se nos escapa. Gran parte de mi trabajo busca visualizar este espacio vacío y representar la gravedad y la luz. Considero estas fuerzas naturales como los materiales primarios que un escultor puede utilizar”.

Objeto de reflexión (Object for Reflection, 2017) está compuesta de un sinnúmero de pequeñas piezas de aluminio perforado engarzadas por anillas de acero que, al contacto con la luz, actúan como píxeles en una pantalla, generando una vibración constante y sutil. A los centelleos metálicos responden las sombras del dorso, sobre el cual pueden apreciarse los múltiples matices de la oscuridad sobre el metal. Objeto de reflexión se plantea como una escultura de grandes dimensiones cuya verticalidad, arquitectónica y textil, establece un diálogo con la icónica arquitectura del Museo Guggenheim Bilbao. Al mismo tiempo, la obra responde con intensidad al contexto lumínico y al movimiento de los espectadores que la circundan. Para lograrlo, Alyson Shotz reemplaza el volumen sólido por los pliegues caprichosos de un material flexible; el peso por la ingravidez; la rigidez por la maleabilidad; y la opacidad por una semitransparencia variable. Como explicó la propia artista durante la presentación de la Objeto de reflexión en el Museo Guggenheim Bilbao, la obra toma como punto de partida la escultura monumental moderna realizada con materiales metálicos para reformular su rol tradicional y su valor. Al tiempo que disminuye la autoridad de su peso, su complejidad se expande dramáticamente.