Guggenheim
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Hockney se ha mostrado siempre radical en su empleo de tecnologías poco frecuentes en la creación de arte, desde la cámara Polaroid, pasando por el fax, hasta llegar al iPhone en 2009, el iPad en 2010 y la tecnología DVR de alta definición más recientemente. En cierto modo, con el iPad se suple la necesidad de un cuaderno de apuntes. El pintor ha afirmado que le maravilla la inmediatez que permite esta herramienta, con la que puede registrar rápidamente los cambios de luz y de las condiciones atmosféricas de una escena.

El artista emplea la aplicación del iPad denominada Brushes para trabajar del natural. En cierta manera, este modo de crear recuerda a la técnica pictórica de los impresionistas, que pintaban a “plein air” el mismo motivo, en un emplazamiento concreto, en distintos momentos del día y del año. Hockney pasa largas horas pintando al aire libre, con diferentes técnicas, en cualquier época del año.

Los grandes dibujos del Valle de Yosemite (California) realizados con iPad en 2011 son una exploración del paisaje “sublime”. Hockney refleja las ideas del filósofo y político del siglo XVIII Edmund Burke acerca de lo sublime, desarrolladas posteriormente por el filósofo alemán Immanuel Kant en su Crítica del Juicio (1790): la belleza corresponde a la forma del objeto, definida por sus límites, mientras que lo sublime se encuentra en un objeto sin forma, que se caracteriza por la ausencia de límites.

El uso del iPad permite a Hockney producir dibujos de muy diferentes tamaños y abre un mundo lleno de nuevas posibilidades para el arte.