Guggenheim
Jesús Rafael Soto

Esta exposición repasa de manera retrospectiva el trabajo de Jesús Rafael Soto (Ciudad Bolívar, Venezuela, 1923–París, 2005). Estructurada en torno a la concepción que el artista defendía de la experiencia estética en términos de temporalidad, intensidad y participación del espectador, Soto. La cuarta dimensión ofrece una oportunidad inusitada para reexaminar la trayectoria de una figura visionaria y transformadora de la segunda mitad del siglo XX.

Durante su carrera, que se extendió a lo largo de cinco décadas, Soto desempeñó un papel fundamental en la redefinición del alcance y la función social de la obra de arte. Rompiendo con la convencional separación de pintura y escultura en los cincuenta, su práctica se movió progresivamente más allá del ámbito visual para hacerse emblemática del giro radical que daría el objeto artístico en años posteriores. Trascendiendo la investigación óptica de sus inicios, pasaría a formar parte del primer grupo de artistas cinéticos en París—junto con Jean Tinguely, Iacov Agam, Victor Vasarely y Julio Le Parc—y se asociaría igualmente con grupos experimentales de relevancia internacional, como Zero o el círculo formado en torno a la galería Signals en Londres.

A partir de 1967, Soto empieza a desarrollar la serie de Penetrables—grandes estructuras cúbicas hechas de filamentos de plástico o metal— en la que trabajará hasta el final de su carrera. A la vez, continuará produciendo series pictóricas y escultóricas cuyo potencial participativo se desarrolla sin requerir el acceso completo del espectador al interior de la obra, aunque siempre con la intervención motriz de este último. Hasta el final de su vida, Soto continuó trabajando en el taller mientras asumía numerosos encargos de gran escala para espacios públicos e instituciones de todo el mundo.

La idea de una “cuarta dimensión” evoca la unidad de espacio y duración, figura plástica y experiencia en el tiempo, y es uno de los conceptos fundamentales que los artistas de mediados del siglo XX heredaron del periodo de espiritualidad casi utópica de las vanguardias. Soto consideraba que el artista debía trabajar usando sus propias técnicas y estrategias en un ámbito de investigación compartido con la ciencia y la filosofía.

Curator: Manuel Cirauqui

Jesús Rafael Soto
Sin título (Aleatorio II), 1996
Pintura acrílica sobre madera y metal
203 x 405 cm
AVILA/Atelier Soto
© Jesús Rafael Soto, VEGAP, Bilbao, 2019