Guggenheim
serat

En numerosas ocasiones, la importancia del dibujo en la obra de Georges Seurat (1859−1891) se ha visto ensombrecida por su pintura. Sin embargo, para algunos historiadores, críticos de arte y artistas, como Richard Serra (1938), el dibujo del creador francés es quizá la vertiente de su obra más destacada. El dibujo llegó antes que la pintura a la vida de Seurat, al igual que a la de muchos otros artistas, pero, en su caso, fue una práctica que no abandonó a lo largo de su breve carrera y que solo en contadas ocasiones sirvió como punto de partida, en forma de boceto, para el desarrollo de sus pinturas. Esta muestra destacará la manera desafiante en la que Seurat empleó las técnicas de dibujo que había aprendido y, particularmente, su utilización de las características de materiales como el papel Michallet y la barra conté, con las que lograba plasmar una variedad de tonos que abarcaban desde el negro más opaco a la luz más transparente. La personal técnica de Seurat atrajo a muchos seguidores y en la actualidad sigue interesando a artistas como Richard Serra, para quien el dibujo tampoco es un mero apunte al servicio de sus esculturas, sino una actividad con entidad propia y “una preocupación continua, con sus propios problemas concomitantes e inherentes”. En esta exposición se mostrarán también los últimos dibujos de Serra, en los que la materia aportada por la barra de óleo pone de relieve su interés en cuestiones como el proceso, el peso y la gravedad.

Georges Seurat
Troncos de árboles reflejados en el agua (Homenaje a Stéphane Mallarmé), ca. 1883–84
Lápiz Conté sobre papel
22,7 x 31 cm  
Villa Flora, Winterthur; préstamo de larga duración Hahnloser/Jaeggli Foundation, Winterthur