Guggenheim

La última parte de la exposición está dedicada al trabajo de una joven generación de estudiantes, que han sido invitados a imaginar cómo será la movilidad a finales de este siglo, momento que coincidirá con el bicentenario del nacimiento del automóvil. Se cierra así el círculo del recorrido expositivo, abordando las mismas dificultades a las que se enfrentaron los inventores del coche hace más de cien años: la congestión urbana, la escasez de recursos y la contaminación —todo ello exacerbado en la actualidad por el cambio climático—, que ahora se presentan en una proyección de futuro.

A las quince escuelas internacionales de diseño y arquitectura seleccionadas, pertenecientes a cuatro continentes, se les ha dado total libertad para que compartan sus visiones sobre el futuro de la movilidad. Sus propuestas se muestran en esta sala a través de maquetas, audiovisuales, visualizaciones 3D, dibujos y escritos, en los que se refleja la colaboración que ha existido entre los estudiantes y la industria, diseñadores, artistas y arquitectos.